Te dibujaré con ceniza
04 - Por los restos
La depresión después de la ruptura. Ceniza sentía que se moría lentamente sin que terminara de fallecer. Es un dolor casi insoportable y es ese "casi" lo mas aterrador, lo más difícil. Si el dolor fuera insoportable simplemente ya se hubiese desplomado, quizá su corazón ya hubiese reventado y ese desgarrar que sentía en su espalda ya la hubiese destrozado; mas la muchacha podía casi soportarlo y seguía viva sufriendo, sufriendo de amor. Se mantenía de pie, a veces de rodillas, rogándole al cielo el regreso del amor de su vida. La tormenta que había llegado al estado de Nuevo León, aun con sus inundaciones, no se comparaba con la tormenta que había en el corazón de Ceniza que ya había dejado damnificados a algunos peluches que Colilla le había regalado, casi siempre para dar una falsa disculpa a la chica. Ya hacían los muñecos lejos de su estante o, aquellos que eran sus favoritos, lejos de su cama. La primera rosa que le regaló estaba marchita entre las hojas de un libro como el amor en el corazón de Colilla, ahora perdía sus hojas al ritmo de los truenos y rayos de la mente nublada de Ceniza.
Así pasaban los días hasta que se cansaba, por los restos del amor que le quedaba.
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